¿Por qué mis candidatos deberían elegirme como Empleador?

Como candidatos o en general como personas buscamos la respuesta a la pregunta ¿Qué hay para mí en esto? (Ya sea que lo hagamos consciente o no, es naturaleza). No solo se limita a la esfera laboral sino prácticamente a todos los ámbitos de nuestra vida. En la parte laboral; ya sea que busquemos crecimiento, afinidad con valores, flexibilidad en conciliación trabajo - vida, etc.


El sueldo es importante, es la representación física de nuestro esfuerzo y nos permite cubrir nuestras necesidades, sin embargo hay otros factores que intervienen para la captación y retención.


Si lo único que te diferencia de la competencia es la parte monetaria hay muchas otras empresas que en un corto o mediano plazo van a poder robarte el talento, esto a medida de que paguen lo mismo. Si se opta por competitividad monetaria como estrategia prepárate a caer en la trampa de la espiral de incrementos repetitivos por falta de sentido (Factores Higiénicos y Motivadores de Herzberg).


Lo vemos y vivimos todos los días los que nos dedicamos al reclutamiento, tenemos cientos de postulantes a las vacantes ¿Por qué no elegimos al primero? ¡Cierto! Hay un perfil y de ese perfil no solo se quiere a uno bueno, sino al MEJOR. Ahora si ¿Por qué ese mejor candidato debería elegirte como Empleador? Muchas veces cuando llegamos a “ese candidato ideal” es porque trabaja es la competencia o en un ramo afín, por lo tanto tiene un salario muy similar al ofertado (principalmente en vacantes con perfil muy estrecho o con mucha experiencia).


Justo ahí es donde entra todo el Branding & Happyshifthin. Valores, Misión-Visión, Políticas internas justas, equilibrio trabajo - vida, empresa socialmente responsable, valores sociales, planes de crecimiento, planes de reconocimiento, planes educativos, globalidad, etc. De hecho no solo es que se tengan; sino que se apliquen y se vivan en la empresa.


Personalmente me toco trabajar en una empresa de seguridad (Manufactura de EPP), en la cual justo ese era uno de sus valores principales; si pudiera definir desde mi experiencia el ambiente laboral era ese “Seguridad y balance trabajo-vida” había congruencia, no era algo que estuviera únicamente en los muros, sino que se vivía y se le tomaba en serio. Cuando hablaba con los aspirantes en las entrevistas y les externaba mi experiencia y valores de la compañía, se morían de ganas de estar dentro. Muchas veces me llegaron a comentar que estaban en otros procesos con salarios incluso más altos y daban preferencia a esta postulación ¿Por qué? Es fácil dar un discurso rápido de las prestaciones, sueldo y beneficios que tiene la empresa pero cuando se involucran sentimientos, son afines al candidato y son compartidos con los de la empresa, generan otro tipo de reacciones en nuestro cerebro, esto da como resultado deseo emocional, que en ocasiones es más fuerte que la parte económica.


En el caso de nosotros los reclutadores; es muy importante compartir con los candidatos este tipo de emociones y “beneficios”, incluso si no son muy aparentes o no te los externaron a ti al momento de tu llegada.


Pregúntate ¿Qué es lo que me convence de estar aquí hoy y no en otra empresa? ¿De qué me perdería si cambiara de empleo? ¿Qué hace única a la empresa? Realmente no tienes que pensar mucho para poder encontrar esas respuestas ya que están ligadas a sentimientos y experiencias. Estos últimos tienen que ser reales, si compartes una experiencia o sentimiento falso de los mismos será muy evidente para el candidato y no causarán el efecto deseado. Claro, este trabajo no es solo del reclutador, él es solo una vía y tiene que tener las herramientas dadas por la empresa para difundirlas, es un trabajo colaborativo.


Si la empresa aun no cuenta con políticas de atracción y retención de talento es momento de comenzarlas o proponerlas. Esto prácticamente ya no es negociable, cada vez se implementan más políticas públicas como la NOM 35 y la competitividad empresarial se vuelve cada vez más demandante.


Dentro de nuestro muy conocido Maslow y su pirámide nos los explica mejor en su último escalón “Autodesarrollo o Trascendencia”. Hay muchas maneras de poder implementar este tipo de prácticas, la mayoría no son fáciles y no generan resultados inmediatos ya que interviene la cultura y esa no se cambia de la noche a la mañana, por eso se van dejando como prioridad ultima, sin embargo crean un efecto dómino en el ambiente laboral. Ejemplo: Ser una empresa socialmente responsable con políticas de inserción de personal con discapacidad, inclusión y diversidad, equidad de género, vinculaciones escolares con organismos educativos, ecología, solidaridad social, planes de carrera claros, ejecutables y sustentables, etc.


Estas son solo algunas ideas que ayudan a generar vinculación de Valores Empresariales a Valores Personales. Sin embargo como mencione no es sencillo, se debe tener una visión clara de los valores de la empresa y qué tipo de candidatos quiere atraer; finalmente ¿Qué hay para ellos contigo?


¡Éxito!






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